Ir al contenido
Diverday

Privacidad en Diverday

Última actualización: .

Diverday es una app de puzles. Esta página cuenta, sin rodeos, quién responde de tus datos, qué guardamos, para qué, con quién se comparten, cuánto tiempo y cómo puedes pedirlos o borrarlos.

Lo corto. Responde de tus datos Adrián Luque Arrebola, una persona, no una empresa, desde España. Puedes jugar sin cuenta y sin darnos tu nombre ni tu correo. Si te haces una cuenta, guardamos tu nombre, tu correo y lo que haces en tus grupos. Contamos cómo se usa la app solo si nos dices que sí. No vendemos datos a nadie y hoy no hay publicidad de otras empresas. Puedes pedir tus datos, corregirlos o borrarlos escribiendo a [email protected].

1 · Quién responde de esto

El responsable de tus datos es Adrián Luque Arrebola, que hace Diverday como persona física, en España. Detrás de Diverday no hay ninguna empresa. Cuando esta página dice «nosotros», habla de él.

No tenemos delegado de protección de datos porque la ley no lo pide en este caso: Diverday lo lleva una persona, no trata datos a gran escala y no observa a nadie de forma sistemática. Para cualquier cosa de esta página, escríbenos a ese correo o por WhatsApp.

2 · Qué guardamos

Si juegas sin cuenta

Tus partidas, tus tiempos y tus ajustes se quedan en tu móvil. Solo si nos dejas contar cómo usas la app sale de ahí algo sobre ellos —por ejemplo, que se dejó una partida a medias a los 45 segundos—, y lo explicamos más abajo.

Sin preguntarte salen del móvil tres cosas, como en la mayoría de las apps:

Si te haces una cuenta

Cómo se usa la app

Contamos cosas como «se abrió la app», «se empezó un Sudoku», «se dejó a medias a los 45 segundos» o «se llegó al tope de pistas». Sirve para saber qué juegos se atascan, qué dificultades están mal calibradas y si la gente vuelve. Con cada tanda van unos datos técnicos del móvil: el sistema, la versión de la app, el idioma, el tamaño de la pantalla y el tamaño de letra.

Nada de esto se recoge si no nos dices que sí. Te lo preguntamos la primera vez que abres la app, con dos botones al mismo nivel, y mientras no contestes no se guarda nada, ni siquiera el número que lo identifica. Si dices que no, la app funciona igual.

Va asociado a un identificador de instalación: un número al azar que genera tu propio móvil. No es el identificador de publicidad ni ninguno del sistema, no se comparte con nadie, desaparece si desinstalas la app o borras sus datos, y se cambia por otro si borras tu cuenta. Si tienes cuenta, además queda asociado a ella.

Nunca guardamos ahí tu nombre ni tu correo, ni con quién juegas, ni lo que hay en un tablero, ni nada que escribas.

Google Analytics

Cuando lo activemos, te preguntaremos aparte si lo que contamos puede ir también a Google Analytics, que además deduce tu país por la conexión. Solo se preguntará a quien ya dijo que sí a lo anterior. Mientras no digas que sí, no sale nada hacia Google Analytics.

Informes de fallo

Si la app se cierra sola, se manda un informe técnico del fallo: en qué parte de la app se rompió, qué versión y qué modelo de móvil. No dice a qué jugabas ni quién eres. Esto se manda aunque hayas dicho que no a contar cómo usas la app, porque sin ello no podemos arreglar los fallos. Lo recibe Google (Firebase Crashlytics), que también ve la dirección IP de la conexión. Cada informe va con unos identificadores al azar de la instalación, propios de Firebase: no son el identificador de publicidad y no dicen quién eres.

Lo que ven los demás

Denuncias y moderación

Con cuenta puedes denunciar desde la app a una persona de tus grupos. Quien administra un grupo puede denunciar además el grupo entero, desde Ajustes del grupo. La denuncia desde la app no lleva texto: basta con tocar el botón. Si quieres explicar el motivo, o si el problema es un grupo que no administras, escríbenos a [email protected]. Cada persona puede hacer como mucho diez denuncias al día desde la app.

De cada denuncia guardamos quién la hace, sobre quién o sobre qué grupo, la fecha, cómo está y qué se hizo. Si nos escribes sobre ella, guardamos también tu mensaje.

Cada denuncia llega por correo, en un minuto, al buzón de quien modera. Ese correo lleva:

Cada denuncia la lee una persona, y lo decide ella, no una máquina. Puede quitar el nombre, cerrar el grupo, dar de baja la cuenta o no hacer nada.

Cuando se decide, se lo decimos a las dos partes por correo. A quien denunció, qué se ha decidido. A la persona o al grupo afectado, qué se ha decidido y por qué, y qué puede hacer si no está de acuerdo. Esos correos los escribe a mano quien modera, a las direcciones que ya llegan en el correo de la denuncia. A la persona denunciada no le decimos quién la denunció. En las Normas de la comunidad está qué se puede denunciar y qué pasa después.

Si nos escribes

Desde la app, «Escríbenos» prepara el mensaje con lo que necesitamos para entender qué pasa: desde qué pantalla escribes, el idioma, la versión de la app, el sistema del móvil y si tienes cuenta. Si escribes desde el alta, lleva también el correo tal como lo escribiste. Lo ves todo antes de mandarlo y puedes cambiarlo.

Los correos a [email protected] se leen en un buzón de Gmail (Google). Los mensajes de WhatsApp pasan por WhatsApp (Meta).

Esta web

La web la sirve Cloudflare. Como cualquier servidor, ve la dirección IP y los datos técnicos de cada visita —qué página, qué navegador— para poder entregarla y protegerla. La web no pone cookies ni guarda nada tuyo para seguirte. Lo explicamos en el apartado 11.

Carteles de la propia app

La app enseña a veces carteles de la propia Diverday. Cuándo sale uno se decide en tu móvil, y no usan ningún identificador de publicidad. Si nos dejas contar cómo usas la app, contamos también cuántos carteles se ven y qué se hace con ellos, como todo lo demás. Hoy no hay publicidad de otras empresas. Si algún día la hubiera, lo diremos aquí antes y, si hace falta tu permiso, te lo pediremos.

4 · Qué datos son necesarios

Para jugar, ninguno. Para tener cuenta hacen falta un nombre, un correo y confirmar que tienes 18 años o más: sin ellos no podemos crearla. Para estar en un grupo hace falta cuenta. Todo lo demás es voluntario.

No tomamos decisiones automáticas sobre ti. Lo que pasa con una denuncia lo decide una persona.

5 · Con quién se comparten

No vendemos ni cedemos tus datos a nadie. Los tratan estos proveedores, por encargo nuestro, como «encargados de tratamiento», con las condiciones de tratamiento de datos que forman parte del contrato de cada uno:

Otros tratan tus datos por su cuenta, con sus propias normas:

6 · Fuera de la Unión Europea

Nuestro servidor guarda tus datos en la Unión Europea (París). Pero Supabase, Resend y Google son empresas de EE. UU., y Cloudflare trabaja en todo el mundo, así que algunos datos pueden salir de la UE. Cuando salen, van con las garantías que pide la ley:

7 · Cuánto tiempo

8 · Tus derechos

Puedes pedirnos, cuando quieras:

Escribe a [email protected], mejor desde el correo de tu cuenta: así sabemos que eres tú. Si no lo tenemos claro, te pediremos que lo confirmes. Es gratis. Te contestamos en menos de un mes; si el caso es complicado, podemos alargarlo dos meses más, y te lo diremos dentro de ese primer mes.

Si pides tus datos y te han denunciado, te damos los tuyos, pero no quién te denunció.

Tres cosas las puedes hacer tú mismo en la app, sin pedírselo a nadie: quitar el permiso de contar cómo usas la app, quitar el de las novedades, y borrar la cuenta.

Si crees que no lo hacemos bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es), o ante la autoridad de protección de datos del país de la UE donde vivas.

9 · Edad

Para jugar sin cuenta no te pedimos la edad, ni el nombre ni el correo. Para crear una cuenta, y para darnos cualquier permiso —contar cómo usas la app, mandarlo a Google Analytics cuando lo activemos o escribirte con novedades—, hay que tener 18 años o más. Si tienes menos, juega sin cuenta y di «No, gracias» cuando te lo preguntemos. Te contamos por qué en los Términos de uso.

No pedimos datos a sabiendas a nadie menor de 18. Si sabemos que una cuenta es de alguien menor de 18, la borramos.

10 · Seguridad

Todo viaja cifrado. Las tablas del servidor están cerradas por defecto: cada persona solo puede leer lo suyo y lo de los grupos en los que está, y las tablas de uso no las puede leer nadie desde la app.

11 · Cookies

Esta web no pone cookies ni guarda nada en tu navegador para reconocerte. Por eso no ves ningún aviso de cookies: no hay nada sobre lo que pedirte permiso. Una cookie es un archivo pequeño que una web deja en tu navegador para reconocerte la próxima vez que entras; la ley trata igual cualquier otra forma de guardar cosas en tu navegador o en tu móvil, así que esto vale para todas.

Lo comprobamos el 25 de septiembre de 2026: pedimos las páginas a la web publicada y ninguna pidió guardar una cookie, y el código de la web no usa cookies ni ninguna otra forma de guardar cosas en tu navegador.

Lo único técnico es de Cloudflare, que es quien sirve la web. Hace dos cosas que conviene contar, aunque no sean cookies:

La app es otra cosa. Guarda en tu móvil tus partidas y tus ajustes, porque eso es lo que le pides al jugar. También se da a sí misma un identificador de instalación en cuanto lo necesita, sin preguntar: es lo que te da tu avatar cuando juegas sin cuenta. Ese número solo sale del móvil si dices que sí a que contemos el uso. Firebase sí escribe el suyo, sin preguntar, para que la app pueda informar de sus fallos y recibir avisos; no lo usamos para seguirte ni para publicidad. Lo contamos todo en el apartado 2.

Si algún día hubiera cookies en la web. Si fueran imprescindibles —por ejemplo, recordar el idioma o el modo oscuro que tú has elegido—, la ley no pide tu permiso, pero aun así las pondríamos aquí: cuál es, para qué sirve y cuánto dura. Si no fueran imprescindibles —medir visitas con una herramienta que guarde algo, un vídeo o un mapa de otra empresa, o publicidad—, antes de guardar nada:

Cualquier navegador te deja borrar las cookies y los datos de las webs desde sus ajustes, normalmente en «Privacidad». De esta web no vas a encontrar ninguna.

12 · Cambios

Si cambia lo que contamos o con quién se comparte, se actualiza esta página y se vuelve a preguntar a quien había dado su permiso: un sí a un texto viejo no vale para uno nuevo. Vale para las dos preguntas, la nuestra y la de Google.